domingo, 9 de agosto de 2009

PRImero identifica a tu enemigo.

Es cierto, el pasado 5 de julio una aplastante mayoría manifestó su rechazo a las políticas de Felipe Calderón y su gobierno y, por supuesto, al partido que de manera poco clara lo llevó al poder. Sí, la oposición ahora será mayoría en la Cámara de Diputados, y por si fuera poco, más de un audaz mostró su descontento hacia la forma en que se han manejado todos los partidos políticos y la clase gobernante y se atrevió a anular su valiosísimo voto.
Eso ya lo sabemos, fue noticia en todos y cada uno de los medios masivos de difusión. Ahora quienes solíamos vivir y estudiar en una parte del llamado “Corredor Azul” estaremos caminando en territorio conquistado por “los que cumplen”, y al parecer, si no hacemos nada, pronto todo el país será gobernado por la estrella número uno de Televisa y las revistas del corazón (¡ah! Al parecer también gobernador del Estado de México) Enrique Peña Nieto, conocido en el bajo mundo como el Gober Geloso.
Y como todo esto ya lo sabemos desde hace mucho, aprovecho que este es un medio que pretende la retroalimentación y se presta mucho para editorializar y me pregunto -hago extensiva la pregunta- ¿Acaso no había mejor opción para manifestar el rechazo al PAN que votar por el PRI? Se antoja incomprensible, siempre me ha parecido así, por qué la gente sigue ratificando en el poder a sus verdugos.
Muy probablemente sea una cuestión de educación, el llamado “efecto Peña Nieto” ha tenido un arrastre increíble en las teleaudiencias, nutridas de nuestro malcomido, mal informado y rezagado pueblo, que es mayoría. Que las televisoras cuenten incluso ahora con una “tele-bancada” con el sello de un partido verde que promueve demagógicamente la pena de muerte, puede contar con la misma explicación.
Ahora bien, los que como arriesgados guerreros de la libertad promovieron el voto nulo como la opción a seguir, estarán conformes con el triunfo aplastante del PRI, la presencia risible de la izquierda en los escaños de representación popular, y habrán de sentirse satisfechos con haber hecho una demostración “dantesca” del descontento, pero ¿y ahora?.
Lo cierto es que compartimos la idea de que las cosas no están bien con el sistema político-electoral en México, sobre todo hay quienes pensamos en desafiar en las instituciones al grado de destruirlas para crear unas nuevas que sí nos representen, o por qué no, nos incluyan (física e ideológicamente), porque a pesar de que nos han hecho creer que las que tenemos son las instituciones que han creado los hombres, sabemos, sin poder citar puntualmente al primero que lo señaló, que las instituciones con las que contamos las crearon unos cuantos hombres para poder seguir explotando a los demás. Sin embargo, este cambio se debe realizar con una definición ideológica consecuente, debe alejarse de oportunistas y de manipulaciones de los poderes fácticos.
Vale la pena recalcar el triunfo de los habitantes de Iztapalapa, ovacionar la perseverancia de la Resistencia Civil Pacífica y de todos aquellos que pensamos que ir hacia la izquierda es mejor que anular nuestro futuro. Se saluda con fraternidad todo esfuerzo en cualquier latitud por cambiar nuestra realidad. Pero los que soñamos con una comunidad mejor, un país mejor e incluso un mundo mejor, no podemos conformarnos con lo que sucedió el 5 de julio pasado, no podemos dejar que los dinosaurios vuelvan al poder, aunque lo hagan con una cara amable, patrocinada por Televisa Networks.



- Axel Velázquez Yáñez

lunes, 1 de junio de 2009

El Corrido


El corrido, como expresión de la memoria colectiva, es uno de los documentos no escritos (y escritos en algunos casos) más valiosos con los que cuenta nuestra cultura. Algo que me asombra es la posibilidad de entender a detalle cómo es que se desarrollaron esas diferentes revoluciones -reducidas a una institucionalmente- revisando los corridos que con el paso de los años se fueron realizando y se fueron a la par haciendo populares, incluso se puede entender quienes fueron los buenos y quienes los malos para el pueblo; para la opinión popular. Más allá de lo táctico-militar, de las muertes, para el pueblo en la Revolución hubo ganadores y perdedores y de esto nos dan cuenta los corridos, así pues, Zapata pudo ser traicionado y asesinado, pero es un ganador, un símbolo de rebeldía, de anhelo de libertad, de esperanza de la tierra, y un sinfín de corridos nos pueden dar cuenta de ello.

La evolución que ha tenido el corrido es consecuencia de los tiempos que vivimos, décadas de corrupción, de enaltecimiento e impunidad de criminales y ladronzuelos, de abandono de los más humildes, de retraso en la educación, tenían que verse reflejados en la música, en el corrido en específico, pero cabe mencionar que algunos de estos llamados “narcocorridos” están hechos con calidad y nos guste o no son parte de nuestra cultura, de nuestro contexto socio-histórico, lo lamentable, lo verdaderamente repulsivo, es el retraso, la impunidad y la injusticia en la que han obligado a vivir al pueblo mexicano. Si Zapata viviera, la razón me diera.


-Axel Velázquez Yáñez

miércoles, 20 de mayo de 2009

 Simulación para vivirla, medios para difundirla... Decisión para cambiarlo(s)


Muchos, al ver un poco más allá de la superficie, dejamos de creer en infinidad de asuntos que antes aceptábamos, sin cuestionar, como realidad. Lamentablemente el pensar que todo está ya negociado, nos lleva a posiciones apolíticas que nada pueden aportar a un verdadero cambio de la realidad. No nos pueden acercar a la esperanza de tener un mundo mejor ni nos ayudan a encontrar la diversidad escondida de nuestro pueblo. Si sabemos que una noticia ha sido previamente fabricada por las cúpulas gobernantes, que un libro probablemente dice mentiras (sobre todo los escritos por empresarios mitómanos), que si votamos nos hacen fraude y que los delincuentes que tanto nos cuentan que están combatiendo salen por la puerta de un penal en menos de cinco minutos sin necesidad de gastar un sólo tiro, no hay que desesperar, a que empezar a cambiar(los) a todos.

lunes, 23 de marzo de 2009

Dupla de politiqueros

Mucho se ha hablado en las últimas semanas acerca de la incapacidad del Partido Acción Nacional, “miedo a gobernar” le llamó Carlos Arriola Woog en su más reciente obra. Lamentablemente no podemos olvidar el carácter militante que el escritor y académico desempeña activamente en el PRI.
Así como no nos puede pasar desapercibido el hecho de que la supuesta riña que Manlio Fabio Beltrones ha sostenido con el Gobierno Federal y el líder nacional del PAN; Germán Martínez, se da en plena época electoral, también resulta extraño que el PRI haya presentado una iniciativa similar a la propuesta por legisladores cercanos a Andrés Manuel López Obrador, para fijar topes a las tasas y comisiones que cobran los bancos en las tarjetas de crédito. En palabras de Ricardo Monreal, el PRI sólo hace esto para “fintar” a los ciudadanos en año electoral y buscar que los banqueros se sienten a negociar con él y no con el gobierno.
A este tipo de politiquería queda reducida esta dupla de partidos al servicio de la oligarquía, que bien podrán pelearse por los votos, pero que comparten el mismo proyecto entreguista y neoliberal que nos ofrece los nefastos resultados que padecen millones de mexicanos día a día.
Por último, acerca de la ilegal capitalización de Banamex por parte del gobierno de Estados Unidos y la “falta de pantalones” que le atribuyó a Calderón el coordinador de los senadores del PRI, podemos recordar a Benito Juárez, en vísperas de su natalicio, con aquella frase que dice: "El principio de no intervención es una de las primeras obligaciones de los gobiernos, es el respeto debido a la libertad de los pueblos y a los derechos de las naciones".

- Axel Velázquez Yáñez

domingo, 25 de enero de 2009

La importancia de sonreír =)

En la película "Sicko" de Michael Moore se puede observar a un culto ciudadano inglés diciéndonos que "la gente endeudada pierde la esperanza y no vota. Se dice que todos deberían votar. Pero creo que si los pobres (...) votaran por gente que representara sus intereses, habría una revolución democrática. No quieren eso. Por eso mantienen a la gente pesimista. Hay dos formas de controlar a la gente, una es mediante el miedo, la otra es la desmoralización. Un pueblo educado, sano y confiado es difícil de gobernar". Una noche cenando con mi padre después de ver dicha película, él hizo una equiparación de esto que acabábamos de ver con el lema de campaña de AMLO en 2006; "Sonríe, vamos a ganar".

A veces nos olvidamos de lo importante que es sonreír. De unos años para acá a mí se me ha complicado cada vez más, ya no es tan fácil reírse del humor simplón que producen aquellos que dominan el mundo con este tipo de enajenación vulgar, ya no es tan fácil reír con amigos y compañeros cuando sientes que estás perdiendo tu tiempo y no puedes evitar pensar en el porvenir, no es tan fácil sonreír cuando te debates entre mandar a todos y cada uno de los políticos muy lejos e involucrarte en los problemas del mundo (que por supuesto empiezan y terminan en política), o cuando no puedes evitar sentirte enojado por el impune genocidio, la evidente simulación, la cínica mentira y demás encantos de este nuestro mundo. No es tan fácil, pero tampoco resulta imposible, y lo es menos cuando te propones sonreír por un mejor futuro, que no va a llegar sólo, mucho menos traído en charola de plata por un panista, un stalinista, o (perdón por ser aguafiestas) el primer presidente negro de los Estados Unidos. Va a llegar cuando luches por él, y no para hacerte multimillonario y ser ese "individuo afortunado" que trabajó toda su vida para vivir cómodamente (esos mitos del capitalismo los dejé atrás en mis años de educación básica), sino luchando junto al débil, junto a aquél que aún sin ideología comparte tus temores, tus problemas y que muy en el fondo, comparte tus ganas de reventar todo lo que hasta ahora conoces para crear algo más parecido a lo humano, lo fraterno y por qué no; a lo bonito, lo digno, lo honesto.

Un mundo en el que ya no tengas que sentir culpa por dar un buen bocado, porque sabrás que todos lo están dando de igual forma para satisfacer ese asunto que se ve tan simple cuando tienes con qué saciarlo en tu mesa, un mundo en el que nadie ser preocupe por ser más que el otro, un mundo en el que el amor no esté regido por el interés, un mundo en el que tengas una compañer@ en todos los sentidos, no una niñ@ que se conforma y se enorgullece de su "actitud femenina de no estar enterada", como lo define Marta Lamas en Proceso #1680. Eso es una utopía, me diría más de uno, que no se imagina que de utopías vivimos muchos, porque sabemos que de sueños han surgido las revoluciones, de imposibles han llegado los cambios.

¿Y qué relación guarda todo esto con mi visita hoy a las 10 am al zócalo de la Ciudad de México para escuchar a Andrés Manuel López Obrador? Que desde hace ya tiempo he sostenido que el movimiento que encabeza es uno sin precedente, al menos en estas tierras, y que hoy se habló de utopías por las que lucharemos, que hoy se habló de sueños, de convicción, de valores colectivos, de cambios sociales y que por más que se trate de un político sin igual o no (nuca faltará quien me pueda debatir en este sentido) es otro tipo de gente el que va a esos mítines, es gente humilde, que va pluma en mano anotando las estrategias a seguir por el movimiento, que reflexiona a la par del discurso, que usa su creatividad en pancartas, esculturas, música y en lo que la imaginación pueda producir, gente que exige, companer@s que gritan hart@s de tanta simulación; que han superado ya los yugos de la iglesia, la televisión y la clase política tradicional. Es por eso que afirmo como lo he hecho antes, se pierden de mucho quienes desde las aulas universitarias malgastan todos los medios a su alcance y desdeñan con arrogancia a los movimientos populares, quienes amparados en un género musical disfrazan su apatía con tintes subversivos y son igual o en ocasiones más arrogantes con sus semejantes en pie de lucha (hablo de estos dos casos porque los conozco de cerca, pero hay muchos más).

No es secreto que sé de aquellas tesis que sostienen que para que el hombre sea totalmente libre no hace falta sustituir a un gobernante por otro o a una burocracia por otra aunque sea de origen proletario, sino acabar con todo dejo de autoridad. No hay duda que de sueños estamos hechos algunos y que es lo más preciado que tenemos, sin embargo, aquí y ahora hay un movimiento, uno que pasará a la historia, uno que rescata lo mejor de nuestros recursos humanos y naturales, uno que cuenta con gente valiosísima que repito: se ha liberado de iglesias, medios de comunicación y oligarquías (al menos en la mente, que es ya un gran avance) y en un período relativamente corto. Un movimiento que hoy ante la inminente crisis económica nos ha invitado a luchar, y en pie de lucha nos ha ayudado a soñar.

Olvidando las ideologías por un minuto, los invito a imaginar a alguien como yo: sumergido en dudas existenciales -amado como nadie por mi familia, afortunado por esto- pero estresado un buen porcentaje del tiempo (una doctora me preguntó si me sentía apático en ocasiones y le contesté; "no, de hecho me estresa la apatía de los demás"), en resumen alguien a quien de un tiempo para acá le ha costado trabajo sentirse feliz, siquiera sonreír; llegando al zócalo hoy 25 de enero de 2009 y topándome con una gran manta que cubría el templete de la asamblea, con una leyenda en letras negras y enormes que decía "POR EL DERECHO A LA FELICIDAD".

Y hablando de la crisis imaginen a AMLO diciendo que los cambios que se necesitan para renovar a México no sólo tiene que ver con lo económico, "Nada se logrará –que se escuche bien-- si continúa avanzando la falsa creencia de que sólo vale el que tiene y de que se puede triunfar (entre comillas) sin escrúpulos morales de ninguna índole. Por eso, es indispensable crear una nueva corriente de pensamiento que se sustente en la cultura, en la nobleza y en la generosidad de nuestro pueblo, y que introduzca y refuerce en la sociedad elementos como la tolerancia y el respeto a la diversidad. En pocas palabras, tenemos que enaltecer la honestidad y la congruencia en el quehacer público. De modo que es no es poca cosa lo que nos hemos propuesto. A muchos les podrá parecer una utopía, pero nada que verdaderamente valga la pena, se puede realizar en la vida sin ideales, sin sueños".

El hombre culto del que les hablaba al principio continúa; "El 1% de la población mundial posee el 80% de la riqueza mundial. Es increíble que la gente lo tolere, pero son pobres desmoralizados y tienen miedo. Y creen que lo mejor es esperar órdenes y tener suerte". Por eso mencionaba lo relevante del tema de campaña de AMLO, que después se transformó en "Sonríe la lucha sigue", se trató de darle esperanza a la gente para que saliera a manifestar su preferencia por un proyecto diferente que sostenía "primero los pobres", y ante el fraude electoral, se trató de no caer en la depresión y la apatía, sino de sentirse satisfechos, dignos, valientes, congruentes y contentos de continuar luchando, aún ante el ataque constante de las instituciones al servicio de los ricos y poderosos.

¿Y cómo no iba yo a terminar sonriendo y contento? (aún a pesar de que casi desmayo por el particularmente intenso sol del día de hoy) si AMLO mencionó a uno de aquellos que ya no hay y que dieron la vida por un ideal; "Y cuando nos falte idealismo, pensemos en ese extraordinario luchador social, Ricardo Flores Magón, que decía: “Cuando muera, mis amigos quizá escriban en mi tumba: ‘aquí yace un soñador’, y mis enemigos: ‘aquí yace un loco’. Pero no habrá nadie que se atreva a estampar esta inscripción: ‘aquí yace un cobarde y un traidor a sus ideas’”."

-Axel Velázquez Yáñez

Les dejo el link del discurso de AMLO por si quieren checarlo:
http://www.amlo.org.mx/noticias/comunicados.html?id=75261

martes, 9 de diciembre de 2008

“¡No más censura, no más basura; aquí se va a acabar la teledictadura!”


Al ritmo del pasito duranguense se podía escuchar “¡no más censura, no más basura; aquí se va a acabar la teledictadura!” La emoción en la gente era inocultable, el júbilo de tener un día para gritarle sus verdades a quien todo el año enajena a nuestras familias y nos miente a la cara se hizo presente. Dos carteles se repetían entre la multitud: “fábrica de mentiras” y “dictador de la información”, dirigidos ambos a la televisora a quien hacíamos el honor de visitar.

Una vez más estábamos reunidos a las afueras de Televisa Chapultepec, para exigir lo que la supuesta democracia representativa en la que vivimos nos debería garantizar; nuestra libertad de expresión, lo que su estatus de entidades objetivas, neutrales y veraces debería dar por hecho; nuestro derecho de réplica. Derecho que, como se mencionó en repetidas ocasiones en los discursos, no reclamamos sólo para el movimiento que Andrés Manuel López Obrador encabeza, mucho menos sólo para su persona, sino para todo aquel que tenga algo que decir, todo reclamo no atendido, todo movimiento social, toda persona agraviada, para todo disidente, para todos pues. Sin embargo, no pecamos de inocentes, dicho en los términos de Andrés Manuel, auque esperaremos para ver los resultados de nuestra manifestación, “no nos estamos chupando el dedo”. Sabemos todos que los medios de comunicación –sobre todo la televisión- están al servicio de la clase dominante, porque sus dueños son parte de la misma, sus “periodistas” son sus voceros, y sus empleados son todos aquellos que venden la visión de país de la que habló Rafael Barajas “El fisgón”, un México de gente bonita, que cabe perfecto en Foxilandia o FECALandia.

Sin embargo, estos son nuevos tiempos, lo he dicho y los sostengo, se trata de un líder diferente, con gente que ha dejado de ser asustadiza, hombres y mujeres libres que están listos para ir más allá, que se han alejado de las formalidades y las negociaciones a las que está acostumbrada la clase política, y por consecuencia se han alejado de la simulación. Al alejarnos lo suficiente nos hemos dado cuenta que no queda nada por perder y todo por ganar, que hay una minoría con privilegios que es capaz de robar hasta la presidencia, que ese grupo de 30 potentados del que ha venido hablando Andrés Manuel (cosa que por supuesto no ha aparecido en Televisa) no cederá ni escatimará en fraudes, calumnias, intimidaciones para seguir exprimiendo al pueblo y a los recursos naturales que en teoría pertenecen a él.

Es por eso que no fuimos y no iremos si es que regresamos (cuantas veces sea necesario, se dijo), cabizbajos a suplicar espacio televisivo, fuimos con la cabeza en alto a gritar enérgicamente que ya estamos hartos, y aunque Porfirio Muñoz Ledo lo explicó muy bien en términos legales y de Estado, la multitud lo grito durante todo el acto de manera espontánea; “¡Expropiación!”, más claro ni el agua. Se trata de una multitud representativa de millones que nos hemos olvidado del conformismo, llegó a tal grado nuestro hartazgo quo no necesitamos tener un arma en la mano para pedirlo todo, porque sabemos que nos asiste la razón y que somos más. Aún hay quienes se asustan o se conforman, y están muy preocupados por lo que pueda decir la “opinión pública”, no se han dado cuenta de que esa supuesta opinión pública no es más que la reproducción de la opinión de los dueños de los medios, que es uno de los tantos métodos con los que nos tienen amaestrados para sentarnos tranquilitos en el sillón mientras nos saquean intelectual y económicamente, no han entendido que ya no tenemos un líder que en el fervor de nuestros ánimos se atreva a declarar “invito a Carlos Salinas a negociar” –nada contra el ingeniero Cárdenas, nada más que un reclamo generacional por su pasividad, su conformismo y su hipocresía, así como su actitud caciquil en la tierra de mis padres y abuelos, Michoacán-, no han querido entender que por la apatía, desidia y en el más triste caso; la pena o bochorno (que diría una persona impecable como Gloria Trevi si nos viera de revoltosos en lugar de estar chingándole sin quejarnos, ya que es “lo que hemos hecho toda nuestra vida”) es lo que ha permitido que nos entretenga un pelele, nos gobierne la tele (en ese orden) y para colmo, el partido al que nuestro movimiento (derivado de la simpatía hacía AMLO) robusteció en 2006, ahora es presidido por un simulador más, un títere, un cínico negociador, un empleadillo cualquiera de la oligarquía.

Sin duda es de llamar la atención que tengamos que ir a reclamar lo que ya se estableció en la Constitución (nuestros derechos) desde décadas atrás, sin embargo esto se asoma como algo positivo, ya que nos estamos acercando más a la realidad, y si bien como lo dijo Muñoz Ledo “A partir de Fox la presidencia pasó a ser la oficina de Televisa”, y tal como Andrés Manuel acertadamente lo señaló, “con nuestra presencia estamos dejando de manifiesto que en esta casa de mentiras hay más poder que en los Pinos”, trabajemos entonces a partir de lo que lamentablemente ya tenemos, y al ir a Televisa estamos llevando a cabo la acción directa, mas nunca violenta.

AMLO dijo algo triste pero cierto, algunos sectores de nuestro pueblo no han terminado de despertar, ya que si un problema no sale en la tele es como si no existiera, ahí la importancia de que todos aquellos que hemos adquirido conciencia seamos capaces de crearla en los demás, nunca antes un discurso contemporáneo me había recordado tanto a lo que Ricardo Flores Magón decía, hace poco menos de cien años; hay que actuar como agitadores, no entendido como algo negativo (como nos lo han vendido) sino como defensores del desprotegido, invitándole a luchar por él mismo y por su clase, despertando conciencias dormidas y masas temerosas. Esto lo podemos resumir con una de las frases finales de Andrés Manuel, “cada uno de nosotros va a actuar como medio de comunicación”, y así lo haremos (así lo estamos haciendo en este blog), pero me parece fundamental no olvidar para llevar esta tarea a cabo lo que AMLO señaló; la bronca no es con los de abajo, se digan panistas, priístas o apostólicos y romanos, sino con las cúpulas de los dos partidos al servicio de los treinta potentados, con los potentados mismos, con el gobierno del espurio Calderón y con quienes hacen mal uso de los medios de comunicación, no debemos perder el tiempo peleando entre nosotros, si queremos una explicación convincente, Mijail Bakunin la señaló en su momento, “los trabajadores no tienen nada a lo que renunciar, ni nada con lo que romper, son socialistas por su situación en la sociedad”, aunque lo sean de forma inconsciente, es decir, que aunque pudieran seguir enajenados por la tele, cooptados por el PRIAN, o convencidos del neoliberalismo, son inconcientemente (sólo faltos de ideología) representantes de todos los indigentes y todos los oprimidos del mundo.

Quien no haya estado presente este martes 9 o en cualquier otra concentración de este movimiento, no podrá entender lo que se siente, ni la clase de momentos que se pueden vivir, que sólo mujeres y hombres libres y sacudidos de apatía pueden percibir, como ver al Tata Arvizu pidiendo la palabra al final del mitin para hacernos saber a los presentes que a partir de este día dedicará toda su vida al movimiento, o ver a la multitud gritando espontáneamente en los conglomerados torniquetes del metro Balderas “¡el pueblo callado, jamás será escuchado!”. Pero le podremos informar que ya somos 2 millones 400 mil ciudadanos organizados y credencializados y aspiramos a ser más, y es por eso, que no nos preocupa más allá de lo necesario que un partido haya sido tomado por una bola de sanguijuelas burocratizadas, les podemos contar que “no hay nada que se pueda igualar a la satisfacción de luchar por los demás” (emotiva aseveración de AMLO compartida por quien escribe estas poco leídas, pero honestas y dichosas líneas), le podemos decir que quienes somos parte de este movimiento no estamos apoyando a alguno o algunos para que ocupen cargo populares, estamos luchando por la transformación del país (y algunos del mundo). Así que hablando de televisión no se dejen y no nos dejemos apantallar, la lucha sigue, nunca habíamos estado tan convencidos, ni tan bien organizados, ni habíamos sido tantos.

Por lo pronto los esperamos y nos vemos el 25 de enero en el zócalo de la Ciudad de México, ya que la concentración frente a Televisa fue probablemente el último acto del año, pero mientras tanto recordemos; con alegría, somos de los que podemos presumir que estamos bien con nuestras conciencias, porque “no tenemos nada de que avergonzarnos, tenemos autoridad moral”.


-Axel Velázquez Yáñez

domingo, 2 de noviembre de 2008

"Podrán pasar mil años... no nos van a detener"

Compañer@s, escribo ya en la madrugada del lunes, para dar cuenta -al menos a mi conciencia porque lectores no hay muchos-, del "desenlace" del tema que nos ha ocupado en las últimas semanas; la defensa del petróleo y la inminente aprobación de la reforma "consensuada" por "todas la fuerzas políticas".

Me gustaría empezar, mencionando un irritante mensaje televisivo transmitido por Televisa, en el que básicamente todas sus estrellitas le dicen al público que ninguna crisis es más fuerte que el corazón de los mexicanos, y que trabajando saldremos de esta como hemos salido de otras (lo que no mencionan es que hemos salido bien jodidos) , que eso es lo que le debemos de contestar a quien nos diga que estamos ante una crisis de magnitudes preocupantes, dan ganas de hacer un mensaje en respuesta que diga algo más o menos así; “si alguien te dice que todo está bien, contéstale que ya te cansaste de que te mienta a la cara día y noche, que un día los medios también serán nacionalizados y las sabandijas y sanguijuelas como ellos pagaran por décadas de enajenación y sometimiento”.

Aunque la realización de dicho mensaje alternativo no resolvería los problemas que están por venir, ayudaría mucho más lo planteado el pasado jueves en el Hemiciclo a Juárez; un Programa de Defensa de la Economía Popular, mismo que marca el inicio de una nueva etapa en la Resistencia Civil Pacífica, que no puede y no debe limitarse a la defensa del petróleo, dadas las circunstancias de la economía mundial (que no es que no me dé gusto que se caiga el capitalismo, eso lo estábamos esperando todos desde que adquirimos conciencia, sino que me preocupan los estragos que los pobres, siempre puestos como carne de cañón ante las adversidades, sufrirán). La resistencia se ocupará -como lo ha hecho desde su origen- después del fraude electoral de 2006, del pueblo y de la soberanía nacional.

Así pues, se dio el “desenlace” que todos esperaban de Andrés Manuel López Obrador, con la advertencia de que estaremos pendientes del manejo de PEMEX y de la nueva ley, y estaremos listos para la movilización. Lo remarcable de este “desenlace” es que incluye la reorganización de la resistencia, que incluye un engrosamiento de sus filas, que incluye también planes claros para la protesta y la propuesta –incluyendo una visita al espurio a Palacio Nacional cuando la ley sea publicada-, es pues un nada tradicional, menos conformista “desenlace”.

Es entonces todo menos un desenlace; se avanza a una nueva etapa de la resistencia, pero sin la necesidad de subirse al carrito del a “victoria” que construyeron los medios, cabe aquí mencionar la sorprendentemente errada opinión de Denise Dresser en Proceso, poniendo a AMLO como el conductor de un automóvil del cual baja a los demás para seguir confrontando cuando se acerca a la victoria, ¡patrañas! Pero ¿qué podemos esperar de quien confesó creerse lo del cambio y votó por Fox en el 2000? Eso es para dudar de la capacidad intelectual de cualquiera.

Lo cierto es que a todos los que están acostumbrados a lo tradicional les cuesta trabajo digerir lo que está pasando, desde que AMLO dijo “al diablo con sus instituciones” supe que se trataba de un político diferente, y que por lo tanto el movimiento que a partir de entonces encabezaría sería un movimiento diferente. El pasado jueves 30 de octubre, me hice acompañar de un amigo, priista por cierto, a la asamblea informativa, su sorpresa ante las acciones que se llevarían a cabo por el movimiento (la propuesta a los diputados, las comisiones de revisión con relación PEMEX, la visita a Palacio Nacional, la visita a Televisa para pedir tiempo, entre otros) me hizo recordar lo que sentí alguna vez, esa sorpresa de la que me llené y que he perdido por la relación familiar que llevo con el movimiento.

No es para menos, que el pueblo tome conciencia es sorprendente, que haya un líder fiel a sus convicciones lo es aún más. Se ha demostrado que los medios no nos dictan la agenda ni nos dicen cuando declararnos victoriosos, es el movimiento de AMLO –la gente- el que dicta lo que tendrán que salir a responder entre balbuceos y susurros el ejecutivo, el legislativo, los editorialistas y los “intelectuales” al servicio del poder.

Incluso creo que mis amigos, compañeros de banda, viejos conocidos de las subversiones, etcétera; muy diferentes al priista que mencioné anteriormente, no pueden entender lo que está sucediendo, repiten y cantan lo que bandas españolas dicen, incluyendo sampleos y consignas de “no pasarán”, “resistencia”, y demás, sin embargo, se han perdido de lo que se vive, lo que se puede sentir cuando estos gritos surgen entre la multitud de la Resistencia Civil Pacífica de manera espontánea; es algo que está pasando aquí y ahora, y que vale más que cualquier disfraz de revolucionario, o cualquier arrogante posición apartidista. Esto es la realidad, la que viven los seres humanos concientes de esta tierra y la que pasará a la historia, los arrogantes pasarán a ser parte del engranaje del capitalismo, alimentado siempre de aquellos que dicen estar en contra de todo y jamás hacen algo.

Por lo pronto nos veremos el domingo 23 de noviembre, si no es que nos encontramos antes en la Cámara, en Televisa o en dónde sea que haya una causa justa reclamando ser atendida.

Quiero concluir con la frase de una canción que traigo fresca en la memoria porque la escuché el viernes 31 con los Attaque 77 (únicos e inigualables, tan completos como simples, tan punks como sólo lo son quienes no pretenden serlo); “Podrán pasar mil años, verás muchos caer, pero si nos juntamos, no nos van a detener”.

-Axel Velázquez Yáñez

http://www.amlo.org.mx/noticias/comunicados.html?id=74445